Palabrario del Acoso y Derribo
Texto: Antonio Pérez
A veces, nuestra profesión periodística, recibe el
reconocimiento de sus lectores por su labor y a
veces también, como en esta ocasión, recibe un
valioso e inesperado regalo de uno de ellos que
queremos compartir con todos vosotros.
Don Carlos Conradi Lizaur es autor de “Lances de
Garrocha”, uno de los pocos libros que se han escrito
sobre nuestra querida disciplina y que tuvo tanto
predicamento entre los aficionados a esta extraordinaria
faena de campo. Es un experto aficionado a la
garrocha que, revisando sus viejos escritos, encontró
el presente “Palabrario del Acoso y Derribo” y que
amablemente nos ha enviado para su publicación en
sucesivas entregas, con el ruego de que “respetemos
su firma y la fecha de realización pues es posible
que, dados los muchos años que estoy semi retirado
de la afición, haya perdido actualidad. También
me encantaría que algún aficionado antiguo lo
revisara, ampliara o corrigiera”.
En la amable carta que nos envió, acompañando a
su “Palabrario”, nos decía: “Creo que ahora, que esta
disciplina hípica está tomando tan inesperado
incremento, podría ser conveniente la publicación
en su revista, para que este deporte no pierda su
lenguaje original, vinculado con los tentaderos de
reses bravas que fueron su genuino origen. Pienso
que muchos de los aficionados actuales lo son por
influencia de los concursos de Doma Vaquera y
los de Acoso y Derribo que, actualmente y gracias
a Dios, han proliferado en número, pero algunos
de ellos no han podido ejercer ni aprender en
tentaderos realmente típicos y serios. Sería una
pena que el lenguaje propio de estos tentaderos,
que data de siglos de antigüedad, se perdiera o
prostituyera como tantas otras cosas de nuestro
más genuino acervo cultural”.
Compartimos completamente, Don Carlos, su
opinión y desde este número de septiembre irá
apareciendo, en Trofeo A la Vaquera, el vocabulario
que tan amablemente nos ha hecho llegar, en la seguridad
de que tantos viejos aficionados como nos leen, irán
actualizando y enriqueciendo su extraordinario trabajo.
Y, por último, consideramos que es un auténtico honor
su deferencia hacia nuestra publicación. Esta Dirección
le agradece sinceramente su importante aportación al
mundo de la garrocha y nos gustaría que considerase
a nuestra revista como suya y, cuando lo desee, aporte
su experiencia y conocimientos, que siempre serán
bien recibidos.
Muchas gracias, Don Carlos.
